El Teka logró una victoria ante el colista que tuvo que trabajar, sobre todo en los primeros minutos, en los que el Valencia salió dispuesto a conseguir su segunda victoria liguera. Sin embargo, el Teka supo aguantar y a partir de ahí todo fue más fácil.
El partido comenzó igualado y con pocos goles. Ambos conjuntos se empeñaban en penetrar por la zona de pivote y no utilizar los extremos, con lo que las jugadas se hacían largas y, en la mayoría de ocasiones, sin obtener resultado. Así lo señalaba el marcador, ya que con cinco minutos disputados, el marcador registraba un empate a 3. Los segundos cinco minutos fueron aún mas pobres en cuanto a juego desplegado por ambos conjuntos, porque tan solo fueron capaces de conseguir un tanto cada equipo. El Cantabria parecía contagiarse de la parquedad del colista y resultaba poco resolutivo de cara a puerta, pero a partir del minuto 10 los montañeses parecieron despertar y lograron encajar un parcial de 0-4 gracias, sobre todo, a la aportación de Milosavjlevic desde la zona de siete metros, con un 100% de efectividad (4-8). El Teka conseguía así ponerse por delante con cierta ventaja por primera vez en el partido. Aunque el juego no era brillante, resultaba algo efectivo, los cántabros sabían administrar la ventaja, sobre todo más por los defectos del rival y por una buena defensa que por la mordiente ofensiva que demostraba el equipo. Así lo reflejaba el marcador, ya que al descanso los visitantes tan solo habían logrado anotar 13 goles.
La misma tónica
La reanudación se inició de la misma manera que finalizó la primera parte. Los valencianos intentaban recortar la distancia, pero en la mayoría de las ocasiones se encontraban con una defensa muy segura y en otras ocasiones con el meta Núñez, que realizaba grandes intervenciones, sobre todo en lanzamientos exteriores realizados por Sorrentino y Decsi. Cantabria aprovechaba estos errores en ataque de los valencianos con numerosas contras que resultaban letales y ayudaban a aumentar la distancia en el electrónico hasta los seis goles en algunos instantes. A partir del minuto 37, los valencianos parecieron despertar gracias a las rotaciones. El juego desplegado por los extremos por el Valencia fue en algunos minutos de esta segunda parte lo que más daño hizo al Teka, disfrutando los valencianos de unos minutos de gran acierto y que llevaron a que se acercaran en el marcador hasta ponerse a un tanto de desventaja (16-17), pero esto fue un espejismo, porque el Teka volvió a coger la responsabilidad del partido, realizando una defensa férrea sobre los extremos y obligando al Valencia a realizar lanzamientos desde los nueve metros que en la mayoría de ocasiones eran atajados por Núñez o se perdían entre los tres palos. Así, los de Urdiales volvieron nuevamente a dejar las cosas en su sitio y lograron dejar el marcador con una ventaja de cuatro goles. En los últimos minutos, pese a esta ventaja, los cántabros no lograron realizar un gran juego de ataque, pero resultaba efectivo gracias al gran trabajo defensivo.
El Teka Cantabria al final se llevó la victoria en un partido flojo en la cancha del colista, donde destacaron sobre manera Milosavjlevic y Ben Amor, con 13 de los 26 tantos de su equipo.
Fuente: El Diario Montañés
El partido comenzó igualado y con pocos goles. Ambos conjuntos se empeñaban en penetrar por la zona de pivote y no utilizar los extremos, con lo que las jugadas se hacían largas y, en la mayoría de ocasiones, sin obtener resultado. Así lo señalaba el marcador, ya que con cinco minutos disputados, el marcador registraba un empate a 3. Los segundos cinco minutos fueron aún mas pobres en cuanto a juego desplegado por ambos conjuntos, porque tan solo fueron capaces de conseguir un tanto cada equipo. El Cantabria parecía contagiarse de la parquedad del colista y resultaba poco resolutivo de cara a puerta, pero a partir del minuto 10 los montañeses parecieron despertar y lograron encajar un parcial de 0-4 gracias, sobre todo, a la aportación de Milosavjlevic desde la zona de siete metros, con un 100% de efectividad (4-8). El Teka conseguía así ponerse por delante con cierta ventaja por primera vez en el partido. Aunque el juego no era brillante, resultaba algo efectivo, los cántabros sabían administrar la ventaja, sobre todo más por los defectos del rival y por una buena defensa que por la mordiente ofensiva que demostraba el equipo. Así lo reflejaba el marcador, ya que al descanso los visitantes tan solo habían logrado anotar 13 goles.
La misma tónica
La reanudación se inició de la misma manera que finalizó la primera parte. Los valencianos intentaban recortar la distancia, pero en la mayoría de las ocasiones se encontraban con una defensa muy segura y en otras ocasiones con el meta Núñez, que realizaba grandes intervenciones, sobre todo en lanzamientos exteriores realizados por Sorrentino y Decsi. Cantabria aprovechaba estos errores en ataque de los valencianos con numerosas contras que resultaban letales y ayudaban a aumentar la distancia en el electrónico hasta los seis goles en algunos instantes. A partir del minuto 37, los valencianos parecieron despertar gracias a las rotaciones. El juego desplegado por los extremos por el Valencia fue en algunos minutos de esta segunda parte lo que más daño hizo al Teka, disfrutando los valencianos de unos minutos de gran acierto y que llevaron a que se acercaran en el marcador hasta ponerse a un tanto de desventaja (16-17), pero esto fue un espejismo, porque el Teka volvió a coger la responsabilidad del partido, realizando una defensa férrea sobre los extremos y obligando al Valencia a realizar lanzamientos desde los nueve metros que en la mayoría de ocasiones eran atajados por Núñez o se perdían entre los tres palos. Así, los de Urdiales volvieron nuevamente a dejar las cosas en su sitio y lograron dejar el marcador con una ventaja de cuatro goles. En los últimos minutos, pese a esta ventaja, los cántabros no lograron realizar un gran juego de ataque, pero resultaba efectivo gracias al gran trabajo defensivo.
El Teka Cantabria al final se llevó la victoria en un partido flojo en la cancha del colista, donde destacaron sobre manera Milosavjlevic y Ben Amor, con 13 de los 26 tantos de su equipo.
Fuente: El Diario Montañés

