Meritorio empate el logrado ayer por el Teka Cantabria en su partido ante el Ademar de León, un conjunto que defraudó en su visita a la cancha santanderina ya que se mostró como un equipo apático y sin las ideas suficientes para superar la capacidad defensiva de los santanderinos. El Teka terminó encontrando el premio a su trabajo ante un rival que no justificó su cuarto lugar en la clasificación.
Dominio de los ataques
El partido comenzó con un dominio claro de los ataques sobre las defensas y con intercambio de goles de los dos equipos, si bien a partir del minuto quince los leoneses lograban tomar la iniciativa y jugar en algunas fases con ventajas de dos goles.
El Ademar de León especulaba con el marcador, no lograba romper el partido y eso daba vida a los de Urdiales, que no bajaban los brazos y en el menor descuido de sus rivales presentaban sus credenciales a luchar por el partido.
En los diez últimos minutos del primer período un parcial de 4-2 a favor de los santanderinos propició que se llegase al descanso con 15-13 para el conjunto local, que apoyado en la actuación nuevamente de Núñez lograba pasar a dominar el encuentro.
Después del descanso se esperaba una reacción por parte de un desconocido Ademar de la mano de Manolo Cadenas, que se mostraba con mucha apatía y algo de prepotencia. La salida de los leoneses se ajustó al guión, ya que lograban dar la vuelta al marcador y con un parcial de 0-4 pasar a dominar el encuentro por 15-17.
La misma historia
De nuevo se volvió a repetir la historia de la primera media hora. El Ademar fue de más a menos y el Teka Cantabria con mucha más regularidad, quizá a un menor nivel que los de Manolo Cadenas pero más constantes.
En los diez minutos finales del partido el Ademar mantuvo su irregularidad y el Cantabria fue a más. Sus jugadores se mostraban ambiciosos a pesar de estar ante uno de los aspirantes al título.
Con 23-26 en el luminoso a falta de nueve minutos para el final parecía todo decidido, pero ayer los santanderinos no querían entregarse bajo ningún concepto y lograron forzar un empate a 27 merced a los goles de Río, Ben Amor y Jalkidis por dos veces.
En el último minuto de partido Juanín lograba el 27-28 para los suyos, pero la respuesta de los santanderinos, por mediación de Jalkidis, fue instantánea para lograr el empate a 28, que sería definitivo, y forzar una última posesión de los visitantes con demasiada presión para conseguir un gol que hubiese sido injusto de acuerdo a los méritos de los dos equipos.
Los visitantes lo intentaron pero fallaron y la definitiva igualada en el partido hizo justicia para un Cantabria luchador y constante.
Fuente:
El Diario Montañés