Los santanderinos no lograron centrarse en el juego en ningún momento y pecaron de desinterés
El Altea logró una importante y merecida victoria en la cancha del Teka Cantabria, en un partido que siempre fue dominado por el conjunto alicantino frente a un rival sin recursos en ataque y muy blando en defensa.
En la jornada de ayer el equipo santanderino mostró su peor cara y ello fue premiado por los pocos aficionados con 'música de viento' en diferentes fases del partido. Incluso los más osados se dirigieron hacía el palco ante la paupérrima imagen que estaba ofreciendo el equipo y del que sólo se salvo el portero Jorge Martínez que evitó un mayor ridículo de sus compañeros.
Lo pero no fue la derrota, que en una competición deportiva entra dentro de lo posible, sino la imagen ofrecida por el equipo que distó mucho de lo que necesita para ilusionar de nuevo a la afición. Desde luego que con la actuación de ayer lo único que van a conseguir es que los pocos y sufridos aficionados que les quedan les vuelvan la espalda.
Los dos equipos empezaron mal en ataque y no por la intensidad de las defensas sino por los numerosos fallos en lanzamientos desde seis metros y por el acierto de los porteros. Pero lo cierto es que Javier Cabanas parecía saber mejor lo que se traía entre manos y ponía en juego a unos hombres que superaban claramente a los defensores y atacantes locales.
Los laterales Rune y Hanssen comenzaron a poner de manifiesto lo que podía pasar con sus lanzamientos. Ni tan malo que el portero Jorge Martínez ponía en entredicho la capacidad del pívot internacional Colón al que le detuvo cuatro lanzamientos consecutivos desde seis metros.
La inspiración del portero local Martínez, impidió que el Altea se fuera en el marcador. Cinco paradas consecutivas facilitaron el parcial de 3-0 con el que el Teka se puso por delante (4-3), coincidiendo con la expulsión con roja directa que mostraron los colegiados a Rune por la dura entrada con la que trató de cortar un contragolpe de Milosalvljevic.
El Altea, a pesar de perder a un efectivo titular, no perdió la concentración y jugó mejor que los cántabros durante toda la primera parte, en cuya recta final se quedaron sin otro hombre al ver también la roja Alexander Buchman, por acumulación de tres exclusiones.
De mal en peor
Se esperaba la reacción de los de Fran Ávila en la segunda parte. Peor era muy difícil hacerlo y sus rivales habían perdido a dos jugadores como Rune y Buchmann. Los santanderinos lo tenían todo a su favor, incluso el técnico local dio entrada al suizo Gautschi con el fin de mejorar el porcentaje del equipo en ataque.
Los cambios, inicialmente, dieron resultado pero tan sólo durante diez minutos ya que a partir del 15-17 en el minuto cinco, los alicantinos volvieron a coger el control del partido merced al juego de Hanssen, Klev y el pívot Pelle que hicieron lo que quisieron ante el 6-0 ó 5-1 que planteaban los locales
El pivote Pelle Larsen machacó la portería cántabra con una facilidad evidente para una grada que recriminó con sus pitos la falta de intensidad defensiva del Teka y para el técnico Fran Ávila, que se vio obligado a pedir tiempo muerto para tratar de enderezar el rumbo (19-25).
La plantilla no estaba por la labor, la intensidad con la que se afrontó el partido no se correspondía con la posibilidad de protagonizar una remontada que les devolviese el crédito con su afición.
Algunos jugadores de los santanderinos se trataron de ganar a los seguidores haciendo encajes de bolillo con lanzamientos de rosca o liftados, pero se olvidaban que lo importante eran los puntos para el equipo y no el lucimiento personal.
Al final el equipo de Javier Cabanas ganó el partido y dio una lección muy importante de cómo una plantilla ante las adversidades debe tratar de superarse perdieron por decisiones arbitrales a dos jugadores y por lesión al portero titular Mijatovic. Pero aún así tuvieron mentalidad de grupo para no bajar los brazos y conseguir un triunfo por 29-33 muy merecido.
Los aficionados santanderinos que acudieron al Palacio de los deportes salieron defraudados. El equipo no había jugado un buen partido y lo peor no fue la derrota sino la forma de cómo se produjo ésta.
Ante el próximo rival, Ademar de León, tendrán una buena ocasión para conseguir resarcirse de la derrota de ayer y volver a subir a la zona media de la clasificación, donde el Altea les ha conseguido superar.
Teka Cantabria: Martínez; Brajkovic (6), Vargas, Ben Amor (1), Milosavljevic (4, 2p), Lamadrid, Zvizej (7), -siete inicial-, Marcos, Reñones, Gautschi (5), Río (2) y Kozomara (4)..
Altea: Mijatovic; Hansen (8), Jiménez, Colón, Marcos (1), Rune, Buchmann (1) -equipo inicial- Oliva; Pelle Larsen (8), Nikcevic (6), Klev (5), Eloy, Grau (2) y Bauer (2).
PArciales: 1-2, 2-3, 5-5, 7-8, 10-12, 12-14 -descanso- 14-17, 17-20, 20-25, 23-28, 25-30 y 29-33.
Árbitros: García Mosquera y Rodríguez Rodríguez. Excluyeron 2 minutos a Zvizej, Ben Amor, Brajkovic y Kozomara por el Cantabria y a Jiménez, Buchman (3) roja (min 24) por el Altea y expulsaron con roja directa a Rune Ohm del Altea (min 11)
Incidencias: Partido disputado en el Palacio de los Deportes que tuvo una pobre afluencia de aficionados.
Diario Montañes
El Altea logró una importante y merecida victoria en la cancha del Teka Cantabria, en un partido que siempre fue dominado por el conjunto alicantino frente a un rival sin recursos en ataque y muy blando en defensa.
En la jornada de ayer el equipo santanderino mostró su peor cara y ello fue premiado por los pocos aficionados con 'música de viento' en diferentes fases del partido. Incluso los más osados se dirigieron hacía el palco ante la paupérrima imagen que estaba ofreciendo el equipo y del que sólo se salvo el portero Jorge Martínez que evitó un mayor ridículo de sus compañeros.
Lo pero no fue la derrota, que en una competición deportiva entra dentro de lo posible, sino la imagen ofrecida por el equipo que distó mucho de lo que necesita para ilusionar de nuevo a la afición. Desde luego que con la actuación de ayer lo único que van a conseguir es que los pocos y sufridos aficionados que les quedan les vuelvan la espalda.
Los dos equipos empezaron mal en ataque y no por la intensidad de las defensas sino por los numerosos fallos en lanzamientos desde seis metros y por el acierto de los porteros. Pero lo cierto es que Javier Cabanas parecía saber mejor lo que se traía entre manos y ponía en juego a unos hombres que superaban claramente a los defensores y atacantes locales.
Los laterales Rune y Hanssen comenzaron a poner de manifiesto lo que podía pasar con sus lanzamientos. Ni tan malo que el portero Jorge Martínez ponía en entredicho la capacidad del pívot internacional Colón al que le detuvo cuatro lanzamientos consecutivos desde seis metros.
La inspiración del portero local Martínez, impidió que el Altea se fuera en el marcador. Cinco paradas consecutivas facilitaron el parcial de 3-0 con el que el Teka se puso por delante (4-3), coincidiendo con la expulsión con roja directa que mostraron los colegiados a Rune por la dura entrada con la que trató de cortar un contragolpe de Milosalvljevic.
El Altea, a pesar de perder a un efectivo titular, no perdió la concentración y jugó mejor que los cántabros durante toda la primera parte, en cuya recta final se quedaron sin otro hombre al ver también la roja Alexander Buchman, por acumulación de tres exclusiones.
De mal en peor
Se esperaba la reacción de los de Fran Ávila en la segunda parte. Peor era muy difícil hacerlo y sus rivales habían perdido a dos jugadores como Rune y Buchmann. Los santanderinos lo tenían todo a su favor, incluso el técnico local dio entrada al suizo Gautschi con el fin de mejorar el porcentaje del equipo en ataque.
Los cambios, inicialmente, dieron resultado pero tan sólo durante diez minutos ya que a partir del 15-17 en el minuto cinco, los alicantinos volvieron a coger el control del partido merced al juego de Hanssen, Klev y el pívot Pelle que hicieron lo que quisieron ante el 6-0 ó 5-1 que planteaban los locales
El pivote Pelle Larsen machacó la portería cántabra con una facilidad evidente para una grada que recriminó con sus pitos la falta de intensidad defensiva del Teka y para el técnico Fran Ávila, que se vio obligado a pedir tiempo muerto para tratar de enderezar el rumbo (19-25).
La plantilla no estaba por la labor, la intensidad con la que se afrontó el partido no se correspondía con la posibilidad de protagonizar una remontada que les devolviese el crédito con su afición.
Algunos jugadores de los santanderinos se trataron de ganar a los seguidores haciendo encajes de bolillo con lanzamientos de rosca o liftados, pero se olvidaban que lo importante eran los puntos para el equipo y no el lucimiento personal.
Al final el equipo de Javier Cabanas ganó el partido y dio una lección muy importante de cómo una plantilla ante las adversidades debe tratar de superarse perdieron por decisiones arbitrales a dos jugadores y por lesión al portero titular Mijatovic. Pero aún así tuvieron mentalidad de grupo para no bajar los brazos y conseguir un triunfo por 29-33 muy merecido.
Los aficionados santanderinos que acudieron al Palacio de los deportes salieron defraudados. El equipo no había jugado un buen partido y lo peor no fue la derrota sino la forma de cómo se produjo ésta.
Ante el próximo rival, Ademar de León, tendrán una buena ocasión para conseguir resarcirse de la derrota de ayer y volver a subir a la zona media de la clasificación, donde el Altea les ha conseguido superar.
Teka Cantabria: Martínez; Brajkovic (6), Vargas, Ben Amor (1), Milosavljevic (4, 2p), Lamadrid, Zvizej (7), -siete inicial-, Marcos, Reñones, Gautschi (5), Río (2) y Kozomara (4)..
Altea: Mijatovic; Hansen (8), Jiménez, Colón, Marcos (1), Rune, Buchmann (1) -equipo inicial- Oliva; Pelle Larsen (8), Nikcevic (6), Klev (5), Eloy, Grau (2) y Bauer (2).
PArciales: 1-2, 2-3, 5-5, 7-8, 10-12, 12-14 -descanso- 14-17, 17-20, 20-25, 23-28, 25-30 y 29-33.
Árbitros: García Mosquera y Rodríguez Rodríguez. Excluyeron 2 minutos a Zvizej, Ben Amor, Brajkovic y Kozomara por el Cantabria y a Jiménez, Buchman (3) roja (min 24) por el Altea y expulsaron con roja directa a Rune Ohm del Altea (min 11)
Incidencias: Partido disputado en el Palacio de los Deportes que tuvo una pobre afluencia de aficionados.
Diario Montañes

